30/04/2026 - 12:00 Así fue el kick-off event de la Semana Europea de la Juventud 2026 Alberto ViñaSon las seis de la mañana y Bruselas se despierta. La noche anterior olvidó cerrar la cortina de su habitación y la luz inunda las paredes. Es potente pero agradable. Casi parece que puedas agarrarla con las manos. A un lado quedan los cielos encapotados y las calles mojadas. Al menos por un día: el del kick-off event de la Semana Europea de la Juventud.El amanecer anterior fue diferente. Único para cada persona que conformaba la delegación española. En sus casas, las cortinas se abrieron a horas dispares. A veces, incluso intempestivas. Por delante esperaban viajes más o menos largos, solitarios o en compañía, hasta llegar a Bruselas. No fue hasta la noche cuando la delegación pudo reunirse al completo por vez primera y poner en común sus expectativas e inquietudes en una cena y sobremesa que hizo las veces de reunión del Consejo de la Unión Europea. Poneos la alarma, varias si hace falta. Y por la gloria de Simone Weil, no os olvidéis del DNI. ¡Hasta mañana!Ser joven no es una desventaja: es una perspectivaDice mucho sobre una persona lo que desayuna en el hotel. ¿Bebe zumo de naranja? ¿Coge fruta? ¿Café o té? A veces, ni lo uno ni lo otro: solo agua. ¿Cuántos pains au chocolat? ¿Bol de cereales? Hay yogur de soja, a mí no me ha gustado mucho pero igual a ti sí. No importa. Todo se digerirá de camino al Parlamento Europeo.Foto de familia antes de entrar. Varias, mejor dicho. Repetimos por si acaso: somos muchas personas y tenemos que salir bien todas. La delegación española se reconoce más por su entusiasmo que por sus camisetas y tote bags personalizadas. Hay también un par de sombreros. El recordatorio del DNI de anoche hizo efecto: todo el mundo recibe su acreditación y se la coloca, con más o menos acierto, en sus chaquetas y jerseys. Justo a tiempo para la sesión plenaria en el parlamento.Roberta Metsola y Úrsula von der Leyen dan la bienvenida de manera telemática y el resto de maestros de ceremonias intervienen. La insistencia en las ideas de crearse espacios, de ganar los que ya existen, de construir lo que falta sin dejar de reconocer el camino y el trabajo previos arrancan los aplausos más ensordecedores. Queda mucho por hacer y estos jóvenes no pueden esperar a ponerse manos a la obra.El día transcurre entre sesiones de trabajo, debates, conferencias y saludos rápidos entre los pasillos. La energía de la delegación española crea un efecto visual que puede confundir, pero de momento nadie puede multiplicarse para acudir a varias sesiones a la vez. Sin embargo, la solidaridad que tienen es tanta que se les cae de los bolsillos y prometen intercambiar notas y apuntes de las charlas a las que acuden. Piden utilizar una cámara desechable que se vuelve el miembro más joven de la delegación española. Sus 39 exposiciones ilustrarán lo que las palabras no pueden.Llega el almuerzo. Hora de reagruparse y de pellizcarse para comprobar una vez más que todo es real. Siempre podrán decir que comieron sentados en las escaleras del Parlamento Europeo de Bruselas. Donde se hace la política de verdad. Al más puro estilo Parliament, una serie recomendada por una persona de la delegación. Tras ello, las últimas fotos y entrevistas para terminar de ponerle el broche de oro al kick-off. Un camarero portugués abraza la gentileza de la delegación española. Trae los mejores dulces y helados posibles a la mesa durante la clausura. Una última muestra de solidaridad europea.La satisfacción del trabajo bien hechoY en un abrir y cerrar de ojos, el evento termina. El regreso al hotel es triunfante y nostálgico, a pesar de que solo han pasado unos minutos desde la salida del parlamento. La cena de esa noche no tendrá espacio para la inquietud o el nerviosismo sino para la celebración y el reconocimiento. Se juntan las mesas como solo un grupo de personas mediterráneas podría hacer. Las anécdotas sobrevuelan los platos y llegan a los oídos del resto, que no pueden contener la risa ni dejar de comentar. Aquel Consejo de la Unión Europea se ha transformado hoy en una reunión de amigos. Qué mejor logro que esto.La luz de Bruselas se esfuerza por permanecer para no perderse ningún detalle. Ya no se puede agarrar con las manos como por la mañana, pero las paredes aún retienen su brillo. Esta noche la ciudad tampoco cerrará sus cortinas. El día siguiente también lo presidirá un sol radiante. Hay muchas semanas para caminar por calles mojadas bajo cielos encapotados. Esta semana, la Semana Europea de la Juventud, no es una de ellas. Galería